AGRADEZCO A LOS GUÍAS ESPIRITUALES OGÚM DA LUA, XANGO 7 CACHOEIRAS, A LA CABOCLA JUREMINHA 7 FLECHAS, LA MAE TÍA MARÍA DO ROSARIO, AL AFRICANO ARRANCA TUMBA, A LA CABOCLA OÍA, AL BOIADEIRO ZE, A LA SEREIA XURIMÁ, LA CRIANZA ALBERTINHO Y A TODOS LOS GUÍAS DEL CENTRO DE UMBANDA FEVSIHA POR SUS ENSEÑANZAS Y CONSEJOS. AGRADESCO A MI ORIXAS BARÁ AGELÚ Y A TODOS LOS ORIXAS QUE LLEGAN SIEMPRE DISPUESTOS A ORIENTARNOS EN NUESTRA VIDA. DAMOS LAS GRACIAS A EL BABALORIXA JORGE DE XANGO AGANJU Y A LAS YALORIXAS GRACIELA DE OXALA OROMILARIA Y LAURA DE OGUM ONIRA, COMO A TODOS SUS GUIAS DE UMBANDA POR ESTAR SIEMPRE PREDISPUESTOS EN LA AYUDA A MI ILÉ. GRACIAS A TODOS LOS HIJOS DE SANTO POR SU DEDICACIÓN, CARIÑO Y RESPETO Y QUE NUESTRO GRAN ZAMBÍ CON SU AMOR, SABIDURÍA Y MISERICORDIA SIEMPRE ILUMINE NUESTRO CAMINO.

LA PALABRA FEVSIHA

Que significa la palabra FEVSIHA como en la mayoria de los Templos de religion Umbanda siempre se acostumbra a denominarlos con los nombres de las Entidades Jefes que allí llegan, en mi caso yo preferi denominarlo según los preceptos que nuestros Guias Jefes Espirituales siempre nos han enseñado pues no hay mejor homenaje para ellos que poder vivir segun sus enseñanzas. Por eso la palabra FEVSIHA es en si iniciales de esas enseñanzas. F:siempre tener Fe E:nunca perder la Esperanza V:vivir con Virtud S:adquirir a cada momento Sabiduria I:que es lo que nos Ilumina en la senda H:para poder ser mas Humildes A:y asi poder actuar siempre por Amor. Eso es lo que me enseñan día a día y espero que a lo largo de mi existencia en esta vida pueda cumplir con estos preceptos que es la base fundamental de las enseñanzas del Maestro Jesús y de la cual todos nuestros Guias Espirituales son dignos de enseñar.

martes, 20 de octubre de 2009

IDEOLOGIA DE LA REGENERACION ESPIRITUAL (1ra PARTE)


Una de las bases del Umbanda, es orientar a los hombres en la existencia del alma después de “muerte”, radican en suministrarnos el conocimiento de la Ley de la Reencarnación y la Ley de Causas y Efectos, conocida también por Ley de Karma.

Por lo tanto es deber de todos nosotros aprender, entender e incorporar en nuestra vida todas estas enseñanzas, vislumbrando al máximo para el beneficio positivo de nuestras almas, en este peregrinaje que surgen desde hace tiempos inmemorables y que nos muestra la necesidad de evolucionar espiritualmente, por medio no solo de la corrección de los errores cometidos sino de asumir que Zambí no castiga, ni recompensa, sino que solamente nosotros somos los causantes de dicho desajuste que con las herramientas necesarias podemos por nuestra propia voluntad superar y seguir en esta senda avanzando hacia la perfección.

Que cada acto ya sea bueno o malo es consecuencia de una causa del pasado y que solo en el presente podemos cambiarlo, que no existe el futuro de bienaventuranza ganado por un supuesto “perdón de nuestros pecados” sino un trabajo interno constante realizado segundo a segundo evocando las enseñanzas del Evangelio del Maestro Jesús, y de todos los Guías Espirituales que llegan tanto en Umbanda como en Kimbanda, ya que ellos son nuestra mejor guía en este camino de aprendizaje , siempre que seamos atentos a sus consejos y enseñanzas.

Esta es una verdad que nadie podrá discutir, pues en cualquier momento esto será revelado en el momento y lugar justo según cada uno de nosotros dependiendo de nuestra condición espiritual; quedando enmantada en la sombra de nuestra conciencia, impresa en nuestra existencia, hasta que seamos capas de dicha corrección espiritual y sea limpiada por nosotros mismos con el esfuerzo de la voluntad, la perseverancia, la comprensión, misericordia, etc. o con el llanto de la expiación; ya que ninguno se ennoblece en el Cielo, sin el pleno reajuste aquí en su pasaje en la Tierra.

Cada reencarnación es una enseñanza sagrada que compendie cada una de nuestras experiencias,es la luz interior que resplandece en la senda evolutiva, auxiliándonos a renovar nuestro propio destino en esta búsqueda constante delo que llamamos “la felicidad real”. Desentraña cada una de nuestras posibilidades de hoy, y nos ligan a las sombras de ayer, demandando de nosotros el adeudo perseverante en las obras de bien, para la reconstrucción de un mañana, forjado sobre los pedestales redentores del Cristo, que es el tesoro incondicional que el Creador coloco en nuestros corazones.

El contexto espiritual que envuelve al hombre después de la muerte del cuerpo físico, no debe ser postergado a un plano secundario por ningún adepto de Umbanda o Kimbanda. Todas las civilizaciones anteriores sin importar su raza, creencias religiosas, filosóficas, etc. Dedicaron especial atención a las dificultades que provenían del Más Allá.

El alma se va purificando poco a poco por medio del servicio hacia sus semejantes, puliendo sus vínculos sutiles, mediante la adquisición de las cualidades divinas, esto se da gracias a las diversas reencarnaciones aquí en la Tierra siendo esta un campo propicio y fértil en el curso de los milenios, trabajando constantemente en sustentar el conocimiento, el amor, las virtudes, conduciéndose en una moralidad que denote y refleje la luz interior que irradia todo ser humano a partir del trabajo incansable en contra de las tinieblas, que se percata de que con el correr de los siglos ellos mismo tendrán que pasar por este mismo proceso en pos de su propia elevación espiritual.

Es aquí donde ningún consejo, enseñanza o instrucción queda en la nada ya que todo lo que enseñan los Guías Espirituales tendrá su fruto en esta o en la próxima reencarnación, pues todo lo que ellos siembran en nuestras mentes y corazones es fruto divino emanado del mismo Creador.

La vida humana, por larga que sea, es un simple amaestramiento en el que el Espíritu demanda caritativas restricciones para poder reanudar su senda. En cada reencarnación él usara una nuevo cuerpo físico para manifestarse entre sus semejantes, eso le trae aparejado poner toda la atención en la renovación que le corresponde según su destino en esta nueva reencarnación, y eso le exigirá la concentración de todas sus energías mentales para vivir esta nueva experiencia terrestre, a la que temporalmente estará dedicado según sea las lecciones a corregir.

Es por eso que el pasado susurra en nuestros corazones los desajustes de deudas implacables, conservando sobre nuestras cabezas las creaciones amargas de la siembra que hicimos, cosechando en la actual los frutos agrios de nuestros errores. De ahí los desajustes en nuestro entorno ya sea familiar, afectivo, económicos, etc. Como así las enfermedades que nos asaltan la mente, desarticulando nuestros vínculos sutiles, manifestándose en esta existencia en las más variadas enfermedades ya sean físicas, espirituales o mentales.

Como es sabido, semejantes actitudes, no hacen otra cosa que levantarse en perjuicio nuestro, la desarmonía y el sufrimiento que envuelven nuestra existencia, como inexorables fantasmas, que solo serán abatidos por el cambio interno a partir de las enseñanzas de nuestro Guías Espirituales que son la guía de nuestra trasformación interna, dando lugar a un nuevo comienzo con nuestras energías renovadas, ya que al ser espíritus endeudados, es nuestra obligación la de dar todo a favor de nuestra propia renovación, siendo que esta nueva existencia, simboliza la puerta de salida de las tinieblas que hemos creado en el pasado.

Es entonces que al superar los padecimientos morales y liquidando nuestros antiguos vicios, en el éxito que nos trae la victoria sobre nosotros mismos, depuraremos nuestras cualidades dando más brillo a nuestro espíritu, a fin de que, enalteciéndonos, podamos ayudar a otros que están pasando por este mismo proceso, extendiendo una manos amigas a los que todavía yacen en el lodo del desventura, siendo cada acto de caridad un escalón más en la senda de la evolución, que Zambí nos otorga por medio de las diversas reencarnaciones.

Al ser Espíritus endeudados, cada uno de nosotros al renovarse en la carne por medio de dicha oportunidad dada por Zambí, transportamos con nosotros hacia el ambiente que compartimos con nuestros semejantes, un trozo de cielo que sueña con lograr la victoria sobre nuestros mismos por medio del trabajo arduo en pos de la humanidad, y un inmenso manto del infierno que origino en sí mismo la mente del hombre por sus errores no superados, que se refleja como un lago de aguas fermentadas por la constante repeticiones de culpas, que no dejan ver con claridad que debajo hay una maravillosa vida a partir de nuestra propia superación moral. Si las aguas están sosegadas, la luz del cielo se plasma con total esperanza sobre nuestras emociones y pensamientos. Pero, si las aguas están revueltas, las imágenes se pierden al romperse en el fondo, perdiendo la oportunidad divina de la redención.

Es así que este acto se repetirá las veces necesarias a través de las diferentes reencarnaciones hasta que en la superficie de nuestra conciencia hayamos aprendido y superado cada uno de esas lecciones. Es así que nuestra victoria sobre nosotros mismo se da segundo a segundo, día tras día, año tras año vida tras vida, siendo este un movimiento constante y sin inmovilizarse hasta que nuestro Espíritu allá superado una tras unas las instrucciones divinas.

En el tema de los espíritus que atienden sus obligaciones con propiedad en la vida física, al morir su condición espiritual los hace regresar apaciblemente a los dominios de la reminiscencia, tan pronto abandonan el cuerpo físico, no así cuando la persona atrasa sus pruebas pues su conciencia intranquila perturba ese momento que es tan importante para el espíritu, en este caso la muerte en el cuerpo físico, no establece la emancipación que el espíritu.

Es así que malgastan el vinculo físico, pero prolongan su baraje kármico, que se adhiere a los otros vinculo sutiles, como un ropaje sucio e invisible que lleva impregnadas las manchas de sus culpas, el pensamiento queda orientado hacia los espacios y paisajes, de los que, virtualmente nos separamos, pero estos nos sigue emparejando con las recuerdos que perduran a lo lejos en el tiempo, es así que el hogar, la familia, las obligaciones incorrectamente solucionados se convierten en una carga pesada todo eso es para el espíritu un lastre que inclina la mente hacia el mundo físico, hacia una nueva reencarnación , donde las deudas no pagas y las nuevas adquiridas en la vida pasada se juntan demandando más expiaciones y liquidación.

Amor Divino y el Evangelio del Maestro Jesús movilizan todos los recursos de indulgencia, misericordia, altruismo, etc. En beneficio del Espíritu endeudado, siempre que se muestren merecedores de la asistencia que las Entidades Superiores (en este caso quienes intervienen son los Espíritus de la Línea de las Amas) quienes lo ayudaran en su redención y su regeneración para pasar a un plano superior.

Muchos creen que al morir, lavarían sus errores liberando su Espíritu, para resucitar en el cuerpo sutil (el peri-espíritu) limpio de deudas, y que con todos los males que alimentaron en su ser serán purificados por un perdón divino. Pero los lazos de odio y los vínculos de hostilidades, seguirán estando, y hasta que eso no pase sus compañeros encarnados y desencarnados, seguirán perturbándolos, haciéndolos pasar por muchos sufrimientos y desequilibrios más graves de los que nuestros actos le infundieron a ellos.

Es así que sustentando propósitos de regeneración y de mejoría, cada uno de nosotros podrá hoy despertar entre la bruma del infierno y la tierra, dándose a si mismo la oportunidad de armonizarse íntimamente, así como uno con el otro, y con nosotros y nuestros hechos.

Ninguno de nosotros prospera hacia un camino de redención, sin pagar las deudas que contrajo con si mimo y su entorno.

Saravá Mae Adriana de Bará Agelú