AGRADEZCO A LOS GUÍAS ESPIRITUALES OGÚM DA LUA, XANGO 7 CACHOEIRAS, A LA CABOCLA JUREMINHA 7 FLECHAS, LA MAE TÍA MARÍA DO ROSARIO, AL AFRICANO ARRANCA TUMBA, A LA CABOCLA OÍA, AL BOIADEIRO ZE, A LA SEREIA XURIMÁ, LA CRIANZA ALBERTINHO Y A TODOS LOS GUÍAS DEL CENTRO DE UMBANDA FEVSIHA POR SUS ENSEÑANZAS Y CONSEJOS. AGRADESCO A MI ORIXAS BARÁ AGELÚ Y A TODOS LOS ORIXAS QUE LLEGAN SIEMPRE DISPUESTOS A ORIENTARNOS EN NUESTRA VIDA. DAMOS LAS GRACIAS A EL BABALORIXA JORGE DE XANGO AGANJU Y A LAS YALORIXAS GRACIELA DE OXALA OROMILARIA Y LAURA DE OGUM ONIRA, COMO A TODOS SUS GUIAS DE UMBANDA POR ESTAR SIEMPRE PREDISPUESTOS EN LA AYUDA A MI ILÉ. GRACIAS A TODOS LOS HIJOS DE SANTO POR SU DEDICACIÓN, CARIÑO Y RESPETO Y QUE NUESTRO GRAN ZAMBÍ CON SU AMOR, SABIDURÍA Y MISERICORDIA SIEMPRE ILUMINE NUESTRO CAMINO.

LA PALABRA FEVSIHA

Que significa la palabra FEVSIHA como en la mayoria de los Templos de religion Umbanda siempre se acostumbra a denominarlos con los nombres de las Entidades Jefes que allí llegan, en mi caso yo preferi denominarlo según los preceptos que nuestros Guias Jefes Espirituales siempre nos han enseñado pues no hay mejor homenaje para ellos que poder vivir segun sus enseñanzas. Por eso la palabra FEVSIHA es en si iniciales de esas enseñanzas. F:siempre tener Fe E:nunca perder la Esperanza V:vivir con Virtud S:adquirir a cada momento Sabiduria I:que es lo que nos Ilumina en la senda H:para poder ser mas Humildes A:y asi poder actuar siempre por Amor. Eso es lo que me enseñan día a día y espero que a lo largo de mi existencia en esta vida pueda cumplir con estos preceptos que es la base fundamental de las enseñanzas del Maestro Jesús y de la cual todos nuestros Guias Espirituales son dignos de enseñar.

lunes, 19 de octubre de 2009

REENCARNACIÓN Y KARMA


¿Reencarnamos siempre aceptando de antemano aquellas cosas que han de acontecernos de manera forzosa?

Habitualmente la encarnación es un acto voluntario. En el Astral se nos han mostrado los pros y los contras de la nueva vida, los obstáculos, las ventajas, lo que ganaremos, etc.

La gran mayoría de seres acepta volver de nuevo a la vida ya que entienden que es la única manera posible de saldar una deuda, aprender, superar un obstáculo y ascender a un plano espiritual. No obstante, algunos seres muy bajos y primitivos viven la encarnación de modo distinto.

Frente a su rebeldía, inconsciencia o estado de abstracción, no les es posible tener la mente clara y serena para comprender lo que los mentores kármicos preparan para su bien. En estos casos no se puede contar con la aprobación voluntaria de esos seres, que si por ellos fuera no encarnarían jamás y permanecerían estancados en sus vicios, defectos e imperfecciones.

Con el fin de impedir este estancamiento los mentores impulsan sus encarnaciones de un modo inconsciente. Así, ellos no obstaculizan este proceso y cumplen con la misión redentora que sus mentores les han planificado.

Podría parecer que impiden el libre albedrío de estas criaturas, pero hay que entender que el libre albedrío está sujeto siempre a la sabiduría de un espíritu más elevado que nosotros.

Por ejemplo, cuando llevamos a un niño al colegio contra su voluntad, o le hacemos comer cosas que no le gustan, pero que sabemos que son para su bien, o le damos a una persona enferma una medicina camuflada, sin que se entere porque no quiere tomársela, pero sabemos que le ayudará a curarse.

Todas estas “transgresiones” del libre albedrío son asumibles por la ley divina porque son para el bien de otra persona que, debido a su inmadurez o estado falto de conciencia o claridad, tomamos una decisión en virtud de nuestra posición de mayor claridad y juicio.

Jamás un mentor, decidiendo por encima de la voluntad de un ser en estas condiciones, tomaría una decisión que no fuera para el bien de ese ser.

Por lo tanto no hay delito alguno en la trasgresión del libre albedrío cuando un mentor provoca una situación que favorece la evolución espiritual. ¿Quién no desearía que alguien tomara una decisión por encima de nuestra voluntad que fuera para mejor de lo que habíamos decidido?

Las actuaciones equivocadas que se cometen por ignorancia en la Tierra, ¿por qué no se pueden rectificar en el plano espiritual para evitar así el tener que volver a reencarnar?

Muchos de los errores y las faltas que hemos cometido en la Tierra se pueden rectificar en el plano espiritual. Igual que muchos de los errores y faltas cometidos en el mundo espiritual se pueden rectificar en la Tierra. La única diferencia estriba en que hay circunstancias que deben ser saldadas del mismo modo, en el mismo sitio o similar, o con los mismos protagonistas.

A veces puede cambiar el escenario pero no la escena. Es decir, que si hemos tenido nuestra última vida en la India y allí cometimos un crimen puede que el Karma nos conduzca en la nueva encarnación a otro país porque debamos cumplir otro trabajo distinto, pero la escena, es decir, las circunstancias del crimen que tenemos que saldar las encontraremos de nuevo sea cual fuere el lugar donde encarnemos.

¿Elegimos nosotros la familia terrena de la que vamos a formar parte o nos la designan los mentores espirituales?


La elección de ciertos aspectos de la nueva vida es una cuestión que también lleva a una gran confusión. Estructurar una nueva reencarnación es algo sumamente complejo.

Por encima de nosotros siempre hay un mentor, un ser elevado con mayor rango de evolución, que sabe mejor que nosotros lo que nos conviene para progresar.

Los mentores del Karma son los encargados de planificar nuestras vidas sucesivas.

Nosotros no podemos interferir en dicha planificación. Sin embargo, según sea nuestro adelanto los mentores nos posibilitan poder elegir ciertas cosas, siempre y cuando no alteren el objetivo principal del Karma planificado.

Eso es muy distinto a decir que podemos elegir los padres, el lugar y el día de la próxima reencarnación siempre que queramos.

Si estas decisiones estuvieran en manos de todo el mundo nadie elegiría nacer pobre, tener enfermedades, sufrir accidentes, vivir con problemas, afrontar obstáculos, encarnar con antiguos enemigos, etc. Y, no obstante, todos bajamos con alguna de estas peculiaridades que tenemos que afrontar.

¿Existe en algún caso la ley del “ojo por ojo” en la Reencarnación, aunque ese método no se utilice de forma sistemática?

La Ley de la Reencarnación es una ley que busca siempre ayudar en el proceso de la rectificación.

Trabaja conjuntamente con la Ley de Evolución y Progreso con lo cual la Reencarnación utilizará todos los medios justos a su alcance para llevar a cabo esta tarea de Evolución y Progreso de todas las criaturas.

De ahí que muchas veces la forma de educar sea por medio de enfrentar a los humanos a las consecuencias de sus actos de la misma forma que ellos los han creado.

Un ejemplo: un hombre maltrata a su mujer psicológica y físicamente. Es cierto que este hombre podría aprender la lección de diversos modos. No obstante, en algunas ocasiones es preciso que esta lección se aprenda de un modo profundo a fin de que quede grabado en lo más íntimo del alma. Así que en la próxima vida el hombre reencarna como mujer cuyo marido la maltrata del mismo modo que él le hizo a su anterior esposa.

Cumpliendo así el “ojo por ojo y diente por diente”, no como venganza sino como una forma pedagógica, primero de saldar una deuda contraída y otra para aprender la lección.

Si fuera venganza el Karma reuniría de nuevo a ambos cambiando su posición y sexo, esto es, la mujer maltratada en la vida anterior sería el marido maltratador en esta.

No obstante, esta situación no cumpliría un fin rectificador puesto que lo único que supondría es animar más los odios entre ambos y que cayeran en un círculo vicioso tanto como improductivo para su evolución.

El infractor debe sufrir consecuencias similares en su vida o vidas sucesivas para que cultive en su interior la empatía hacia la infracción y las víctimas de esa infracción.

De ese modo nadie le volverá a decir que eso está mal, porque nacerá a la vida con un instinto que rechaza esas acciones.

Por otro lado hay que comprender que el “ojo por ojo” lleva a que muchas personas se conviertan en ejemplos vivientes de algo que han sufrido en sus propias carnes y que les ha llevado a una profunda transformación y cambio ejemplar cuando ellos lo sufren en esta.

Así los transgresores de otras vidas no sólo sufren las mismas consecuencias que ellos mismos infringieron en otra vida sino que, además, se convierten en adalides de una causa que lleva a muchos otros a no caer o a defender a las víctimas de tales circunstancias.

El conocimiento que se adquiere en la vida presente, bien sea espiritual o humano, ¿se manifiesta totalmente en la vida siguiente o sólo en parte?

Es imposible que todo el potencial humano y espiritual se manifieste en una vida. Entre otras cosas porque impediría llevar a cabo la misión de cada vida. Es decir, si una persona en sus distintas vidas ha sido de una tendencia política, social, cultural, étnica, sexual, etc. Y manifestara ese potencial en sus siguientes vidas, le impediría por un lado, cambiar para mejorar y otro, llevar a cabo los designios del Karma, que tratan de encauzarlo por otros caminos evolutivos distintos.

Un intelectual, por ejemplo, se ha pasado su vida desarrollando su inteligencia por medio de estudios académicos, hasta tal punto que se ha convertido en un racionalista extremo.

La Ley de la Reencarnación busca siempre el equilibrio y en este caso potenciará vidas para que el sujeto del ejemplo trabaje más su lado afectivo y emocional. Si no hubiera estas compensaciones los humanos entrarían en una fase de progresión siempre en la misma línea, es decir, nacer en el mismo sexo, en el mismo país, en la misma familia, ya que el recuerdo claro de todo lo que han sido les condicionaría una y otra vez a seguir esas mismas tendencias.

¿Es posible recordar nuestras vidas anteriores?

Afortunadamente el hombre nace sin un recuerdo explícito de quien ha sido en otras vidas. Y digo afortunadamente porque de lo contrario le sería imposible vivir con la conciencia llena de recuerdos de otras vidas, tanto positiva como negativa.

Por esta razón nacemos ignorando nuestro bagaje reencarnatorio. Lo que sucede es que nacemos, no con el recuerdo sino con la esencia de lo que hemos sido. Esta esencia se traduce o convierte en un instinto que es el motor del carácter y la personalidad.

En algunas personas se da el caso de que les es posible recordar algunas de sus vidas pasadas. Bien sea porque los mentores así lo permiten, porque tienen algún tipo de facultad
Psíquica que les facilita el recuerdo de esas vidas o porque han sido sometidos a una regresión.

¿El ser espiritual es en realidad más evolucionado de lo que suele aparentar cuando está encarnado?, ¿por qué la materia reduce tanto sus capacidades?

Ese potencial de nuestras vidas pasadas no se olvida, queda relegado según las necesidades del Karma en cada reencarnación.

El ser espiritual es más, mucho más de lo que manifiesta una vez que encarna. Pero en ambos sentidos, es decir, en lo bueno y en lo malo.

El cuerpo físico está constituido por una materia tan sumamente densa que produce una desconexión del espíritu muy profunda. Su gran sensibilidad espiritual se ve tremendamente mermada por la vasta espesura del cuerpo físico. Este anula sus sentidos espirituales, adormece la conciencia divina, trastoca la voluntad, volviendo al ser humano víctima del medio físico al que ha encarnado.

Es así que ningún ser humano puede adquirir la verdadera y definitiva “Sabiduría” en una sola existencia; en cada uno del nuevo renacimiento, reencarnemos feliz o infelizmente, y eso establecerá una vez más la lección que recibimos de las manos de la inexorable pero siempre justa guía divina.

SARAVÁ Mae Adriana de Bará Agelú